No empezamos por llenar.
Primero observamos qué necesita el espacio.
Ticumiku
Observamos, pensamos y construimos espacios y estructuras que acompañan el movimiento, la imaginación y las distintas maneras de habitar la infancia.
Por qué existe Ticumiku
de objetos a espacios
Ticumiku empezó con piezas pequeñas: primero mesas de luz, después juguetes y mobiliario sencillo. Poco a poco llegaron las cocinitas, las estructuras de exterior y propuestas cada vez más grandes.
Con cada proyecto fuimos entendiendo que no queríamos pensar únicamente en objetos aislados. Empezamos a mirar lo que ocurría alrededor: cómo se recorría un patio, dónde nacía el encuentro, qué rincones invitaban a esconderse, moverse o imaginar.
Así, casi sin darnos cuenta, pasamos de diseñar objetos a pensar espacios enteros.
Hoy esa evolución sigue formando parte de Ticumiku. Seguimos diseñando y fabricando piezas, pero cada vez miramos más allá de ellas: hacia el espacio que van a habitar y las posibilidades que pueden abrir.
Cómo entendemos un espacio
Primero observamos qué necesita el espacio.
Una misma estructura puede convertirse en muchas cosas.
Alturas, recorridos, refugios, equilibrio y encuentro también forman parte de cómo se vive un lugar.
No creemos en soluciones idénticas para todos.
Cómo trabajamos
Primero entendemos el espacio y a las personas que lo viven. Después llegan las ideas, el diseño, el taller, el montaje y todos esos pequeños ajustes que hacen que una propuesta termine encontrando su lugar.
Qué necesitáis, cómo utilizáis el espacio y qué os gustaría que ocurriera en él.
Leemos el lugar, sus recorridos, ritmos, posibilidades y límites.
Convertimos todo lo anterior en una propuesta que tenga sentido para ese espacio.
Las ideas pasan al taller y empiezan a tomar forma en madera.
Llevamos cada pieza a su lugar y resolvemos sobre el terreno lo que haga falta.
Porque un proyecto no termina necesariamente el día del montaje.
Hecho aquí
Diseñamos y fabricamos desde nuestro taller en Riudarenes, Girona. Aquí las ideas se dibujan, se prueban, se ajustan y empiezan a tomar forma.
Trabajamos principalmente con madera y muchas de nuestras piezas se adaptan al lugar donde van a vivir. Porque fabricar también significa observar, resolver y cuidar cada detalle antes de que llegue al espacio.