A Peralada llegamos porque se estaba realizando allí una reforma de todo el espaico exterior de la escuela, y nos propusieron encargarnos de las estructuras de madera tanto de juego como para otras utilidades, como bancos, vallas, y toldos para sombrear. Fue uno de los primeros proyectos que hacíamos a lo grande, con lo que nos encontramos con innuemrables imprevistos y aprendimos a resolver situaciones y salir de nuestra zona de comfort. Esto nos ayudó a crecer y a adquirir nuevas habilidades para otros proyectos que han ido llegando a nosotros.